Cuando el termómetro sube, un perro cuenta con nosotros. Aquí hay 9 maneras concretas, desde las más simples hasta las más duraderas, de ayudarlo a pasar el verano fresco.
9 métodos que realmente funcionan
- Cambie los paseos a primera hora de la mañana y a última de la noche, cuando el asfalto se haya enfriado.
- Verifique el suelo con la punta de los dedos: si está demasiado caliente para su mano durante 5 segundos, lo está para sus almohadillas.
- Agua fresca por todas partes, renovada con frecuencia, en varios cuencos.
- Sombra móvil: siempre debe poder ponerse a la sombra según la hora.
- Un ventilador a ras del suelo, donde se acuesta.
- Mójelo en el vientre y las patas con agua tibia después de salir.
- Un juguete congelado o cubitos de hielo en el cuenco para mantenerlo ocupado.
- Nunca en el coche, ni siquiera unos minutos, ni siquiera a la sombra.
- Una superficie fresca permanente: un perro evacua el calor por el vientre y las almohadillas; una alfombra refrescante le proporciona una durante todo el día.
El método más subestimado
Un perro pasa hasta 22 horas al día acostado. En el parquet o en una cesta, se tumba sobre una superficie que almacena el calor. Ofrecerle un suelo que lo evacue es ayudarlo durante los 150 días templados del año, no solo durante los 3 días de ola de calor.
La superficie fresca, versión duradera
Sin gel, lavable a máquina, diseñado para varios veranos: la alfombra Patoulina refresca a su perro en cuanto se acuesta en ella.
Descubrir la alfombra para perros →Lea también: 7 signos de golpe de calor que debe detectar.