Más discreto que el perro, el gato no está menos expuesto al golpe de calor — y lo demuestra aún menos. Saber reconocer la urgencia puede salvarle la vida.
Síntomas de un golpe de calor en el gato
- Jadeo, boca abierta: muy anormal en un gato, ya es una señal de alarma.
- Letargo, postración, se esconde.
- Lengua y encías muy rojas.
- Salivación, vómitos.
- Marcha inestable, o incluso convulsiones en casos graves.
Qué hacer en caso de urgencia
- Muévalo inmediatamente a un lugar fresco y ventilado.
- Humedezca suavemente su pelaje (patas, vientre) con agua tibia, nunca fría.
- Ofrezca agua fresca sin forzar.
- Contacte a un veterinario sin demora: en el gato, el golpe de calor progresa muy rápido.
Prevenir antes que curar
Como el gato esconde su malestar, la prevención es su mejor arma: agua fresca por todas partes, sombra, ventilación y, sobre todo, una superficie fresca que acepte. Colóquela en su lugar favorito — la usará por sí mismo.
La prevención diaria
Superficie suave y fresca, sin gel: la alfombra Patoulina le da al gato el punto fresco que busca por instinto.
Descubrir la alfombra para gatos →Leer también: Por qué el gato sufre en silencio.