El gato es un maestro en el arte de ocultar su malestar. Es un activo de supervivencia... y una trampa en verano: a menudo nos damos cuenta demasiado tarde de que tiene demasiado calor. Aquí te explicamos cómo descifrar las señales y ayudarle.
Por qué un gato disimula el calor
En estado salvaje, mostrar debilidad atrae a los depredadores. Tu gato conserva este reflejo: no se queja. Solo busca, discretamente, el lugar más fresco: azulejos, lavabo, alféizar de la ventana. Salvo que en una vivienda que se calienta, estos lugares también se calientan.
Las señales discretas a detectar
- Busca los azulejos o se estira de todo su largo, con las patas separadas.
- Bebe más o, por el contrario, come menos.
- Su aseo se intensifica (se humedece para refrescarse).
- Se vuelve apático, se esconde o jadea, lo cual es raro y anormal en el gato, y constituye una señal seria.
Cómo ayudarle
- Agua fresca en varios puntos, lejos de la caja de arena.
- Zonas de sombra y un punto de aire fresco.
- Una superficie fresca y suave que acepte; muchos gatos huyen del gel duro y frío.
Un gato busca instintivamente el lugar más fresco de la casa. Ponerle una alfombrilla refrescante en su lugar favorito es darle exactamente lo que ya busca.
La frescura que ya busca
Superficie suave, sin gel, certificada Öko-Tex: la alfombrilla Patoulina respeta el instinto del gato; la buscará por sí mismo.
Descubrir la alfombrilla para gatos →Leer también: Golpe de calor en gatos: síntomas y prevención.